5 VIAJEROS DE LA ETERNIDAD: 0

 

5 VIAJEROS DE LA ETERNIDAD: 0

 


Un trillón de trillones de años después…

Salieron del universo, pero ¿había algo afuera? Empezó la angustia que precede a la muerte, tanto L como Thalos gritaron de horror. Era una lucha de la bioquímica artificial y natural contra la nada, contra lo extremadamente abiótico. Pero luego de la nada llegó un monstruo, el mayor horror posible: el todo. Pues ahí emergieron al absoluto, hecho de la simultaneidad y reunión de todo lo existente, su pasado, su futuro y otras raras direcciones del tiempo. Millones de mundos lo conformaban, no su superficie, sino la esencia misma del ser, el ser ontológicamente único que flotaba violento alrededor de sí mismo, paradójicamente simple, sin partes o estructura, y que sin embargo vemos epistemológicamente diverso, solo en apariencia, por ser nosotros también solo fragmentarios, y se mostró como en una explosión sus infinitas posibilidades: el multiverso en frenesí y aceleración infinita. Los dos ocupantes empezaron a multi-dimencionalizarse. La gravedad, única fuerza que atraviesa los cosmos, se torció para tejer e imitar las formas del humano y de la máquina. L y Thalos eran sombras de las que se iban conformando los objetos que las proyectaban, un objeto cuyo barro era los infinitos planos de la multidimensionalidad. El resultado era un ser amorfo y feo, uno y parte con el todo, pero que proyectaría en una hebra de materialidad una forma idéntica a L y a Thalos en el universo 2. Pero ¿dónde estaba este? El Thecnetos viajaba ya frenético y robaba toda la información posible de ese multiverso que se estiraba en la eternidad en todas direcciones. Las distancias que separaban sus partes eran infinitas, pero cada punto de ese ultra denso meta-cosmos era más grande que el burdo infinito. Bullían en su trama imposible universos con sus propias condiciones iniciales, con otras dimensiones del espacio-tiempo, con otras cualidades de las partículas elementales y otras constantes físicas, y se revolvían y mutaban en un ensayo de todo lo que era posible de ser. Era el despliegue máximo de todo lo que es y podría ser en sus incontables formas en un solo objeto: el todo.

Solitario en su meta-eternidad, el multiverso exhalaba mundos. Y estos eran arrojados a la vastedad y a la angustia. Con un terrible estruendo daba a luz a un tiempo hecho todo de gritos. El Thecnetos se fundió con el multiverso, con esa agua primordial de la que mana el ser, del que corre la materia y la energía, como un río que se funde con el mar. Pero no se perdió en él.

Comentarios

Entradas populares de este blog

7 LA GUERRA CONTAR LOS HUMANOS: La genética de dios

10 EPISTEMOLOGÍAS ARTIFICIALES: Ese Niño

6 EPISTEMOLOGÍAS ARTIFICIALES: Un rey desposeído