LA GUERRA CONTRA LOS HUMANOS: Zorros perpendiculares
13,8 billones de años después del inicio del universo… Por toda una semana madre e hijo huyeron, la batalla saturaba todos los recovecos de Limma con su horror y los obligó a ascender por un edificio altísimo, no debían subir tanto pero el peligro de la matanza entre las dos teologías del dios los obligo a acercarse a la superficie prohibida. Madre supo que ya no debían subir más. Con el retumbar de la guerra bajo sus pies madre e hijo esperaron que la matanza acabe. —No te alejes —dijo madre mirando al niño como a un enemigo. No se sabe si por curiosidad, torpeza o por el presentimiento de que algo malo le esperaba, el niño desobedecería. Grandes peligros y males asechan a los niños que ya no le sirven a nadie, pero, aunque mudos como los animales, los niños pequeños parecen saber muchas cosas sin haber siquiera vivido un poco. Son las miles de generaciones detrás de ellos que les han heredado su experiencia, han depositado en sus genes lecciones, duras lecciones. P...